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domingo, 13 de noviembre de 2016

¿Y si la Renta Básica fuese lo más fácil?

Un domingo por la tarde cualquiera, me encuentro recabando información sobre Pobreza Energética y sobre cómo poder paliarla, con el objetivo de intentar realizar acciones divulgativas y políticas ahora que se acerca el invierno y que en sitios como mi pueblo, Villanueva del Trabuco, suponen semanas de intenso frío. Mucho me temo que existe un buen número de familias que se tienen que pensar el encender el brasero eléctrico o la estufa, por miedo al recibo de la luz. Y es que realidades como la pobreza energética se dan por interconexión de fenómenos, en ese caso, por el bajo nivel de ingresos de gran parte de la población y por el cada vez más caro recibo de la luz, facilitado por las compañías eléctricas y el entramado político a su servicio.

El caso es que, revisando las medidas para paliar esta realidad, me encuentro con el Programa Extraordinario para Suministros Mínimos Vitales y Prestaciones de Urgencia Social, de la Junta de Andalucía, aunque gestionado por los Ayuntamientos que lo soliciten y los Servicios Sociales Comunitarios (más info aquí y aquí). Este programa, que, como ejemplo, supone 7.400 euros para el Trabuco en 2.016, va enfocado a familias (que no personas individuales) en "situación de urgencia social". Los fondos se destinan a "gastos de energía eléctrica", o "derivados del suministro de agua, alcantarillado y basura" y los fondos concedidos deben ser empleados específicamente en eso, debiendo facilitar, por tanto, las facturas debidas, así como toda la documentación que demuestre que se está en situación de urgencia social.

Para acreditar esa "situación de urgencia social", es decir, para demostrar que una es pobre, se le pueden exigir multitud de documentos (desempleo, IRPF, empadronamiento, etc.), lo que supone que, para que te den para pagar unas facturas de, imagino, unos cientos de euros a lo sumo, debes entretenerte bastante en demostrar que eres pobre y que no quieres engañar a la administración (ya se sabe, somos sospechosos habituales en el arte de engañar). Además, existen requisitos tan curiosos como el de "no ser propietaria o usufructuaria de bienes inmuebles de naturaleza urbana o rústica, excepto la vivienda individual". Es decir, que si tienes bienes, tienes que deshacerte de ellos, lo cual puede, perfectamente, ahondar en tu situación de pobreza, beneficiando a aquéllas que se aprovechen de una venta a precio bajo por el bache que estás pasando. Pensemos por ejemplo en las familias que tengan que desprenderse de la pequeña extensión de tierra con la que saca algo todos los años, por ejemplo.

En definitiva, lo de siempre, que hay que demostrar que se es pobre. Pedir limosna; ayuda, caridad, cuando ya no puedes ni pagar la luz. Y si para ello tienes que deshacerte de lo único que te queda, pues es lo que hay. Y todo ello bajo la lupa de la administración que no se fía de ti ni un pelo, no vaya a ser que estés intentado engañarle y hacer triquiñuelas legales para quedarte con lo que no es tuyo.

Un sistema burocratizado al máximo que requiere un programa específico, un real decreto, reserva de fondos, comisión de control a nivel andaluz y provincial, tiempo de los Servicios Sociales, tiempo de las beneficiarias, recoger un montón de documentación, tiempo de las funcionarias o representantes en los Aytos., control de cuentas, etc. Todo para pagar las facturas de suministros BÁSICOS para las andaluzas.

Ha sido al llegar a esta conclusión cuando he visto una de las mayores ventajas de la Renta Básica Universal (RBU), destacada por Daniel Raventós en alguna de sus conferencias que he podido ver. La simplificación y ahorro que conlleva la RBU en cuanto a la tramitación de todo el conglomerado de ayudas (rentas para pobres, como él las llama). Y es que la RBU eliminaría de un plumazo toda la batería de pequeñas ayudas (no así prestaciones por desempleo) que van destinadas a paliar los efectos más dañinos del sistema (me niego a seguir llamándolo crisis). Con la RBU daríamos el poder, la libertad y la responsabilidad a cada persona de emplear su renta, incluyendo, por supuesto, todos sus gastos básicos garantizados. Las personas ya no tendríamos que mendigar, sino que tendríamos el derecho a nuestros suministros básicos. Considero que esta última afirmación, es bastante más revolucionaria de lo que pueda parecer.

Por  ello, cada vez que se habla de lo que costaría implementar la RBU, por ejemplo, en Andalucía, se debe contar con el coste de todas aquéllas medidas que ya están implementadas y que quedarían sin efecto. Y no sólo lo que cuestan presupuestariamente en cuanto al montante de las ayudas, sino su puesta en marcha, control, etc. Como ejemplo, el propio Raventós utiliza el caso de la renta mínima en Cataluña (si no recuerdo mal), para el cual casi 1 de cada 2 euros se empleaba en la administración, gestión y control del programa, por lo que ¡sólo queda la mitad del dinero para lo que se supone que debe servir!

Ni que decir tiene que la RBU, al ser concebida como un derecho (y no una ayuda para pobres), evita todo el mal trago de las personas "en situación de urgencia social" de la tramitación, que muchas aún sienten como un estigma social, con la vergüenza de tener que pedir ayuda. Además, la RBU evitaría las situaciones injustas, como la que supone tener que desprenderse de bienes para poder "no ser pobre" (piense en pequeñas tierras de explotación agrícola, por ejemplo, que sirven de sostén para muchas familias andaluzas).

En un país y un mundo en el que, por ahora, hay para todas, no debe existir la posibilidad de ser pobre. La Renta Básica es la mejor herramienta de futuro para la eliminación de la pobreza y la estigmatización social que supone. Constituye la mejor herramienta de transición ante la aparente pérdida de empleos por la mecanización y la tecnología, siendo a la vez una herramienta de empoderamiento de aquellos sectores que aún son subalternos por el mero hecho de ser económicamente dependientes (mujeres, mayoritariamente).

La RBU es la materialización de que se tiene derecho a una vida digna y por ello, no hay lucha más loable que la que está llevando a cabo Paco Vega, que lleva desde el 2 de noviembre en huelga de hambre para que se materialice el artículo 23.2 de nuestro estatuto autonómico: "Todos tienen derecho a una renta básica que garantice unas condiciones de vida digna".

domingo, 10 de enero de 2016

El tranvía del Hospital Civil, ¿lo hablamos?


Mucho se ha hablado en las últimas semanas sobre la tercera fase del metro de Málaga, la denominada línea del Hospital Civil (en adelante, línea HC), que se realizará en su mayor medida en superficie y que conectará las líneas actuales 1 y 2 con la zona hospitalaria, teniendo como ejes principales las calles Hilera y Eugenio Gross, acabando en Blas de Lezo, a espaldas del dicho hospital.

El debate, como en tantas otras ocasiones, ha estado centrado en la infraestructura en sí, esto es, metro sí o metro no (en este caso tranvía). Como pasa siempre, la polémica no está en torno a lo realmente importante. Qué modelo de movilidad necesita nuestra ciudad y cómo vamos dando pasos para alcanzar el objetivo.

En este punto es a donde la sociedad en general pero las administraciones en particular, deben centrar el debate y, por tanto, la participación ciudadana. Mucho se ha hablado de la oposición de los vecinos de la zona que se verá afectada y de las triquiñuelas que harán falta para que finalmente se realice la infraestructura pero, insisto, poco o nada se ha puesto sobre la mesa cómo queremos (y/o debemos) movernos en Málaga, incluidos los vecinos de estos barrios, pero no sólo ellos, puesto que el modelo de movilidad será para toda la ciudad.

Por tanto, lo primero que tenemos que preguntarnos es cómo se inserta el tranvía del HC en el planeamiento de la movilidad a futuro. ¿Tendrá continuidad la línea hacia el norte en el futuro cubriendo Ciudad Jardín y Palma-Palmilla? ¿Existe la apuesta de generar una red mayor de metro-tranvía que cubra también la zona Este? ¿Se centrarán los esfuerzos en sistemas de alta capacidad y eficiencia con plataformas reservadas o se seguirá apostando por una red de autobuses urbanos similar a la actual? ¿Qué papel juega el coche? ¿Y la bicicleta? En fin, multitud de cuestiones que no están sobre la mesa ya que los focos, como siempre, están sobre las infraestructuras, en lugar de sobre las personas y el modelo de movilidad que necesitan.

Aun así, creo conveniente dejar algunas pinceladas sobre esta línea de metro en concreto. Y lo voy a hacer posicionándome a favor de la misma, aunque con algunas reservas y sin conocer del proyecto más que lo que se ha venido publicando. Creo que Málaga necesita a medio plazo ser capaz de generar un sistema de movilidad que tienda a la sostenibilidad, esto es, que cumpla con los siguientes requisitos (criterios de planeamiento urbano y accesibilidad aparte):
  1. Debe ser un sistema eficiente y de alta capacidad, es decir, que consiga mover a grandes cantidades de personas de manera suficientemente rápida.
  2. Debe ser capaz de absorber una cantidad importante del tráfico de automóviles, es decir, que sea un sistema competitivo con respecto al automóvil en cuanto a su facilidad de uso, precio y tiempos de viaje.
  3. Debe librar espacios dedicados al coche para el uso público del espacio, esto es, favorecer que la progresiva eliminación de espacios de uso exclusivo del automóvil.
  4. Debe tener un alto grado de intermodalidad, conectando diferentes medios de transporte complementarios entre sí.
Estos cuatro principales pilares son cumplidos por un sistema de tranvía ya que:
  1. Tiene la misma capacidad que el metro para transportar personas y resulta rápido si tiene prioridad de paso en las intersecciones y sólo se detiene en las paradas habilitadas.
  2. Si consigue una velocidad similar a la de las líneas de metro actuales, en torno a los 30 km/h, será perfectamente competitivo con el automóvil para moverse por la ciudad.
  3. Favorece la liberación de espacios al requerir una plataforma independiente, en este caso, por el centro de la calzada.
  4. Con respecto a la intermodalidad, además de conectar con la estación de trenes y buses interurbanos, es preciso su inserción con la red de carriles bici, los servicios de bicicleta pública y el sistema de autobuses público urbano.
La sustitución del coche por el transporte público no capricho del que escribe. De acuerdo con los compromisos adquiridos por los países en la reciente Cumbre del Clima, tenemos que bajar drásticamente nuestras emisiones contaminantes y de efecto invernadero, provocadas en su mayor medida por el uso desmedido del transporte rodado privado. De hecho, según los informes del OMAU respecto a la Agenda 21, el transporte redunda en casi el 50% de las emisiones de CO2 en Málaga, y es más que el sector servicios y residencial juntos. Esto es producto del masivo uso del coche que se hace en nuestra ciudad, impulsado por las instituciones mediante la construcción de infraestructuras rápidas y de aparcamientos públicos, entre otras. De hecho, en el estudio de demanda realizado también bajo el amparo de la Agenda 21, el coche es usado para la realización del 30% de los viajes, mientras que se realizan el 48% a pie y sólo el 10% mediante transporte público (datos de 2014). A lo anterior, además, habría que añadir que el parque automovilístico está basado en fuentes de energía cuya escasez no tardaremos en sufrir pese al actual nivel de precios.

De los datos anteriores se desprende entonces que Málaga necesita un plan de movilidad sostenible a la altura del desafío que debe afrontar y que la implantación de un sistema público de transporte eficiente y competitivo es más que pertinente. Cierto es que se podría debatir sobre si la apuesta por el metro-tranvía es la mejor, dada la existencia de alternativas como el Metrobús o Bús de Tránsito Rápido (BTR) que son mucho más económicas y pueden ser implantadas de manera mucho más rápida. Sin embargo, de lo que no cabe duda es que la alternativa pasa por sistemas de movilidad que roben espacio a los vehículos privados y sean eficientes y rápidos para un uso masivo por parte de la población.

Además, analizando en concreto la línea proyectada, es preciso tener en cuenta su radio de influencia, esto es, aquéllas zonas de ciudad situadas cerca de la línea HC y que se verán favorecidas por su uso (Gamarra, Las Chapas, Mármoles, Suárez, La Roca, Arroyo Los Ángeles, Camino de Suárez, La Trinidad, etc. ver figura). Esto implica que toda esta zona tendría acceso directo a la red de metro, lo que les permitirá un acceso sumamente rápido a la Alameda Principal y el centro de Málaga (5-6 minutos), las estaciones de tren y bus interurbano (8 min), equipamientos públicos como los hospitales de Carlos Haya y Clínico, la Universidad, la Ciudad de la Justicia, todo el sector de Carretera de Cádiz o el Martín Carpena. Y todo ello sin salir de la red de metro. Teniendo en cuenta que además esta zona se identifica con la mayor densidad de población de la ciudad según informes propios de la Agenda 21, esta infraestructura puede ser considerada como una oportunidad que la ciudad debe aprovechar.

Zona de la ciudad a menos de 650 m de la línea HC, unos 10 minutos caminando.

En conclusión, la línea HC del Metro de Málaga, que permite la realización de viajes rápidos y para gran cantidad de personas, que libera espacio para el uso del coche en la ciudad y que conecta una de las zonas más densamente pobladas de la ciudad con multitud de servicios de la misma, es una oportunidad que no se puede dejar escapar. Además, lo que es muy importante para la transición hacia un nuevo modelo de movilidad sostenible, esta línea permitirá probar que el uso exclusivo de parte la calzada en superficie para la implantación de sistemas de transporte de alta capacidad es viable y tiene muchos más beneficios que perjuicios.

Quiero pensar que con esta infraestructura que reserva parte de la vía pasará como con la peatonalización del centro histórico, que tantas suspicacias generó en su momento pero cuyos efectos positivos son ahora percibidos de manera inequívoca por toda la ciudadanía malagueña. Será la prueba definitiva para implantar en el futuro las líneas de BRT que necesita la ciudad para completar la red de transporte público de alta capacidad y cuyo desarrollo será objeto de nuevas publicaciones.

Sin embargo, el proceso por el cual se defina la actuación será tanto o más importante que la misma. Es necesario que se lleven a cabo procesos participativos en los que todas las voces sean escuchadas, pero también se pongan todos los datos sobre la mesa. La participación no es sólo preguntar o votar; es informar, diseñar posibles soluciones, permitir propuestas y llegar a consensos, haciendo a la ciudadanía copartícipe, pero también responsable. Málaga necesita un plan de movilidad sostenible que debe estar hecho por y para las personas y que mire al futuro con el horizonte de justicia social y sostenibilidad como las principales guías, y para ello, los sistemas de alta capacidad y en superficie exclusiva, como el tranvía y el BRT, serán una alternativa viable y necesaria.

Artículos relacionados:
[1] Ya tenemos metro en Málaga, ¡a usarlo!
[2] Metro + Bici. Una combinación necesaria en Málaga

miércoles, 28 de mayo de 2014

Seguimos aprendiendo

Tras tomarme un par de días de reflexión postelectoral y unas cuantas opiniones leídas sobre el tema, creo que es la hora de mojarse. En primer lugar, sobre los resultados de Equo-Primavera Europea, de los que me queda un sabor agridulce. En positivo, porque tendremos representación en el Parlamento Europeo y eso significa dar un paso de gigante en la consolidación del proyecto verde en España y nos da mucha tranquilidad para trabajar a partir de ahora. En negativo, porque los resultados en las zonas en las que concurríamos como Equo (fuera de la Comunidad Valenciana y Aragón) los resultados no son los que nos gustarían. En Andalucía, por ejemplo, no hemos pasado del 1%, estando prácticamente empatados con un partido como el PACMA, muy lejos de ser una organización con influencia política real.

Algunos puntos positivos y negativos del proceso y la campaña:


Puntos positivos


Creo que la experiencia de cooperativa política ha sido todo un éxito. Siguiendo la campaña creo que se ha conseguido el co-liderazgo y hemos hecho que otras formaciones como PUM+J, Participa o Demos+ se hayan sentido muy a gusto dentro de ella. Es un hecho a destacar porque dice mucho de nuestras formas. Seguimos innovando en política y eso debe ser visible para la ciudadanía. Particularmente, me anima mucho a seguir por caminos parecidos, basados en la cooperación. Sin embargo, habrá que pensar cómo se articulan otras cooperativas políticas que no sean sólo de grupos políticos previos, sino que integren a todas las personas interesadas es estructuras que sean meras herramientas.

Puntos negativos


Como otros grupos políticos, no hemos sido capaces de vislumbrar la irrupción de PODEMOS que, siendo sinceros, seguramente nos ha restado muchos votos, sobre todo de aquella parte de la ciudadanía que le da mucha importancia a las formas (primarias abiertas, etc.). En su día, yo aposté por esta vía también para Equo, sin embargo, entiendo que estábamos en nuestro propio proceso desde hacía tiempo, por lo que entiendo que era complicado confluir en aquél momento. A partir de hoy, no hay excusas.

Además, como ya he leído por la red, parece que seguimos teniendo un déficit para comunicar nuestro mensaje, entre otra cosas por la dificultad de acceso a los medios, aunque creo que con nuestras primarias y Florent, nuestro discurso ha ganado mucho.

El 25M como punto de partida


Las características de las elecciones europeas en las que la circunscripción es única, pone a cada grupo político en su sitio. Esta vez no ha habido voto útil porque todos valían y creo que así lo ha percibido la ciudadanía, que ha dado un golpe durísimo al bipartidismo. Con esta base, todos sabemos qué parte del electorado movilizamos, para ponernos a trabajar a partir de aquí con otros grupos. El terremoto político del 25M nos hace aprender muchísimo.

Toca aprender


Creo que la cantidad de votos de PODEMOS nos va a hacer aprender mucho a muchos. En primer lugar a las bases de IU un punto muy importante: las formas importan. El hecho de que PODEMOS haya sido capaz de articular un proceso de primarias abiertas para confeccionar su lista y hayan participado más de 30.000 personas era todo un aviso de lo que iba a pasar. ¡Queremos participar! En segundo lugar, una lección para todos: las personas importan. Nadie puede discutir que el hecho de que el cabeza de lista haya sido Pablo Iglesias ha movilizado a centenares de miles de personas que, sin un líder carismático, no hubiesen apostado por la nueva formación. Y por último: todavía quedaba (y queda) mucho electorado por conquistar. Los que pensábamos que las masas ya estaban más o menos definidas nos hemos dado cuenta de que existe en este país un conjunto enorme de personas hastiadas y con ganas de cambiar las cosas que buscan formas nuevas en política, que no están interesadas en antiguos discursos o símbolos, que quieren que se hable de personas y de las cosas que realmente importan.

¿Y ahora qué?


En mi opinión, ahora se abre un proceso muy intenso y a la vez apasionante en el que tenemos que ser capaces de valorar dos cosas: primero, hasta qué punto no hemos llegado ya al límite de lo soportable por la sociedad, que demanda unión de acción bajo mínimos comunes que sean capaces de mejorar sus condiciones de vida; y segundo, ¿seremos capaces de aportar nuestro imprescindible grano de arena al movimiento ciudadano que se está dando? ¿tenemos idea de cómo llevarlo a cabo? ¿estamos dispuestos a cooperar para cambiar radicalmente este país?

Desde luego, la oportunidad que se da ahora en las próximas elecciones locales es magnífica para experimentar cómo podemos crear alternativas desde abajo, en cooperación, con buena disposición y pretendiendo siempre sumar. Las personas que formamos Equo debemos estar ahí.

Desde luego, mi apuesta es intentarlo.

viernes, 23 de mayo de 2014

¿Por qué votar el 25M?

Ayer fue un día muy especial para mí. Desde que empecé mi aventura de activismo político en 2011 con Equo creo que esperaba ese momento en el que me presentaba en sociedad con mi gente y en mi pueblo, Villanueva del Trabuco. Han sido estos ya casi 3 años en los que me he convencido en mis principios hasta tal punto de no avergonzarme de pedir el voto, gracias a todas las compañeras que he conocido en el camino y que tanto me han marcado.

Pero sabía que había que ser diferentes. Que no podemos llegar a cualquier sitio y presentar nuestras propuestas de radicalidad democrática y cambio del sistema económico así, de sopetón. En otras palabras, que no se puede ir vendiendo la moto por ahí, sin más. Hay que hacer lo que no se atreven a realizar los partidos denominados "grandes": hay que explicarle a la gente para qué está votando. Y eso es lo que tratamos de hacer ayer en el Trabuco, tratar de explicar qué es la UE, qué instituciones la forman, cómo se relacionan entre ellas, qué competencias tienen y, en definitiva, para qué van a votar el 25M (cosa nada sencilla, por otra parte).

Fuimos claros: el Parlamento Europeo no es ni la sombra de lo que debería ser, pero es el espacio en el que la ciudadanía europea en su conjunto se manifiesta y es un espacio que no podemos ceder. La ciudadanía tiene que estar, de una forma u otra, en ese Parlamento. Tenemos que darles su merecido, tenemos que castigarlos. No me gusta hablar en clave española en estas elecciones, pero PP y PSOE tienen que saber que ya no nos sirven, que queremos un cambio, que no podemos más. No hay mejor forma de hacerlo que machacándolos en las urnas. Por eso precisamente basan su campaña en pelearse el uno con el otro, porque se retroalimentan con el enfrentamiento, avivan el desencanto y reciben votos de castigo "al otro", cuando a veces son casi lo mismo (han votado el 70% igual en el PE). Hay que votar en rebeldía: quisimos dejar claro que el tiempo de la apatía se acabó, que hay cosas nuevas, frescas y que hay que darles una oportunidad.

Dicho esto, por supuesto, presentamos nuestra propuesta, cómo vemos las cosas, qué es Primavera Europea. Me gustó mucho que, tras presentarnos, se formara un debate entre los asistentes sobre, no sólo nuestra opinión sobre ciertos temas sino sobre el por qué de la desafección política o sobre el papel que están jugando los jóvenes en estos momentos de crisis sistémica total. Desde luego, si de aquél acto salieron unas cuantas personas con ganas de hablar de política con sus más cercanos, de animarlos a participar, con ganas de apostar con las cosas nuevas, me doy por satisfecho y con creces.

Por lo tanto, y dicho esto, me gustaría dedicar unas palabras sobre por qué votar Equo-Primavera Europea el próximo domingo:

1. Por cómo se han hecho las cosas

Equo ha conformado la cooperativa política Primavera Europea junto con otras formaciones en base a unos principios claros de radicalidad democrática. Todas las personas que integran la lista electoral han sido elegidas en procesos de primarias. Está claro que el proceso no ha sido sencillo, pero las personas que formamos Equo hemos dado un salto de madurez con el acuerdo llevado a cabo, decidiendo entre todas si queríamos el acuerdo o no con nuestro principal socio, Compromís.


2. Por la compañía

Personalmente tengo una alegría inmensa por todos y cada uno de los grupos que se han integrado en Primavera Europea. Ha sido toda una sorpresa ver como el "liderazgo compartido" de las primeras personas de la lista pertenecientes a diferentes organizaciones ha sido llevado con total efectividad, asumiendo unas líneas comunes y no teniendo miedo a estar unidos en la diversidad. Conocer a la gente de PUM+J, ver las intervenciones de Jodi Sebastiá (Compromís) o conocer cómo trabajan las compas de Caballas en Ceuta ha sido todo un privilegio y me da alas para pensar en un futuro cooperativo estupendo.

3. Por la idea de Europa

Lo tenía clarísimo, pero la campaña electoral me lo ha gravado a fuego. No hay vuelta atrás, necesitamos Europa. Europa debe ser un espacio de garantía para nuestros derechos sociales, para nuestro bienestar y para plantar cara a nivel global a los desafíos que son globales. Y lo hacemos no desde la inocencia de la idea Europea, sino desde la convicción de que sólos no podemos con problemas como los paraísos fiscales, el cambio climático y las diferencias norte-sur. Hagamos la Europa de las personas, regeneremos Europa.

4. Porque tenemos un plan

Por último, y no menos importante, el plan del Partido Verde Europeo me convence. Tengo clarísimo que la crisis ambiental es una pata más de la crisis global y que sin atacarla no acabaremos con la ruina impuesta por la Troika. Por eso creo que el Green New Deal puede ser la respuesta para la transición ecológica de la economía. Sabemos qué economía queremos. Queremos que la economía se ajuste a los límites del planeta, que sea solidaria y limpia, que esté basada en las personas y en el bien común y no en la acumulación, la competitividad, la producción a ultranza. Me gusta saber que para llegar a tener esa economía ya tenemos esbozado el plan a llevar a cabo.


Me quedo con la frase de Florent: Tenemos que estar con la cabeza bien alta de dar esta buena noticia: somos los ecologistas los que crearemos empleos en el siglo XXI.

Desde luego, lo que no podemos creer es que haciendo lo mismo que hasta ahora las cosas van a cambiar.

¡¡TODAS A VOTAR EL 25 DE MAYO!!


jueves, 13 de marzo de 2014

Huele regular

Estos días se ha hecho pública una encuesta electoral pensando en unas hipotéticas elecciones generales realizada por la empresa Celeste-Tel en la que se se realiza una estimación de los escaños para cada partido (ver aquí). A parte de una cierta alegría por observar una ligera subida en la intención de voto a Equo (2%) consolidando la posible diputada por Madrid (aunque con el error de muestreo, no sería un resultado muy significativo), a poco que pensamos en la distribución de los escaños, se pone uno a temblar.

La estimación de escaños se hace desde un mínimo a un máximo. Tomando la simplificación de un valor medio para cada partido, de forma que la suma total de escaños sea 350. El tema quedaría tal que así:

PP: 146 PSOE: 117
IU: 27 UPYD: 13
CIU: 11 AMAIUR: 7
PNV: 6 ERC: 6
EQUO: 1 COMPROMIS: 3
MES: 1 BNG: 2
CC: 3 FAC: 1 GEROA BAI: 1
PRC: 1 CIUTATANS: 3 CUP: 1

Y aquí viene la pregunta clave, ¿cómo se gobernaría esto? ¿qué alianzas son posibles? La verdad es que los números no salen por ningún lado. Si tenemos en cuenta tres grandes bloques (y simplificando mucho también):

Derecha (PP, CIU, PNV, FAC) 164 es.
Centro (UPYD, CIUTATANS, CC, PRC) 20 es.
Izquierda (PSOE, IU, AMAIUR, ERC, EQUO, COMPROMIS, MES, BNG, GEROA BAI, CUP) 166 es.

Discúlpenme aquí por considerar a PSOE de izquierdas o a UPYD de centro, son simplificaciones burdas con la finalidad única de simular un futuro episodio parlamentario.

Ninguno de estos tres bloques llega a los 176 de gobierno, ni se ven posibilidades de alianzas entre ellos. Pero es que además, dada la idiosincrasia de este país, los bloques anteriores no son suficientes para describir la realidad política. Entiendo que sería mucho más realista tener en cuenta las sensibilidades nacionalistas/soberanistas, de forma que podría quedar:

Derecha española (PP) 146 es.
Derecha soberanista (CIU, PNV, FAC) 18 es.
Centro (UPYD, CIUTATANS, CC, PRC) 19 es.
Izquierda nacional (PSOE, IU, EQUO, COMPROMÍS, MES) 149 es.
Izquierda soberanista (AMAIUR, ERC, BNG, GEROA BAI, CUP) 17 es.

Teniendo en cuenta que estos 5 grandes grupos actúen como bloques (cosa poco probable, lo admito), las combinaciones, el número de escaños y las probabilidades de que se produzcan podrían ser:

  • Derecha española + Centro = 166 es. Insuficiente para gobernar. Sería probable
  • Derecha española + Derecha Soberanista = 164 es. Insuficiente para gobernar y poco probable por el tema catalán, sobre todo.
  • Derecha española + Derecha Soberanista + Centro = 184 es. Podría gobernar pero es muy poco probable por el tema catalán y por el centralismo radical de UPYD, entre otras causas
  • Izquierda nacional + Centro = 169 es. Insuficiente para gobernar y poco probable sumar IU y otras fuerzas con UYPD, por ejemplo.
  • Izquierda nacional + Izquierda Soberanista = 166 es. Insuficiente para gobernar y poco probable que PSOE se vaya a juntar con AMAIUR, CUP, etc. (y viceversa)
  • Izquierda nacional + Izquierda Soberanista + Centro = 186 es. Suficiente para gobernar pero del todo improbable que ocurriese. Sería un remix demasiado complejo.

Como conclusión intermedia, vemos que para que el PP vaya sin el PSOE y viceversa, ambos tendrían que contar con el ambiguo centro y con la derecha o la izquierda soberanistas. Teniendo en cuenta el clima actual creado en torno a Cataluña por un lado y en torno a partidos como Amaiur por otro, se ve del todo imposible que este tipo de alianzas puedan llegar a fraguar.

Y así, amigas y amigos, llegamos a la fabulosa conclusión de que el único gobierno posible si estos resultados se dieran, sería un gobierno de concentración de nuestros amados PP y PSOE. Sería graciosísimo que después de estos 4 años de gobierno de la derecha más reaccionaria el PSOE firmara este único pacto posible, aunque nuestro estimado Zapatero ya se ha pronunciado al respecto. ¿Sería eso la gota que colmara el vaso? ¿o más bien reafirmaría una vez más el bipartidismo de este país? Yo creo que sería el suicidio del PSOE, aunque tampoco sería bien visto por amplios sectores de la derecha ¿cómo reaccionaría la caverna mediática? ¿cómo se lo tomaría El Wyoming?

Habría otra posibilidad, mucho más loca, pero por la que creo que habría que interesarse. En primer lugar, cabe indicar que los resultados estimados volverían a dar una sobrerrepresentación a PP y PSOE, obteniendo respectivamente 34 y 15 escaños de más aproximadamente. Los más perjudicados serían IU y UPYD con 18 y 15 diputados menos de los que debieran. Por su parte, EQUO sería el partido al que más caro le sale la diputada con 390.000 votos por asiento, debiendo tener unas 6-7 parlamentarias. Esto quiere decir que si existiese un pacto entre los partidos que desean cambiar la ley electoral que incluyera al PSOE, podría llegarse a tener mayoría con el único fin de cambiar dicha ley bajo gobierno socialista y convocar a unas nuevas elecciones.

Lo reconozco, esto no tiene ni pies ni cabeza, el PPSOE gobernaría seguro este dichoso país. Discúlpenme por el peñazo, pero tenemos que estar advertidos. Si queremos salir de la situación política actual, lo único que podemos hacer es votar minoritarios, porque si no vamos a reforzar el "más de lo mismo". Tenemos además que hacer que voten las abstencionistas (estima el 43%) porque si no lo hacen van a favorecer a "la clase política", esa que hace que estén asqueados de ir a votar. Por lo tanto, entramos en un círculo vicioso al que no se le ve salida por ningún lado en el corto-medio plazo.

Avisados estamos...

martes, 11 de febrero de 2014

Una humilde respuesta a David Hammerstein

En primer lugar, me gustaría dejar claro mi más absoluto respeto por el señor Hammerstein, al que no conozco personalmente, pero que tras leer su bagaje político y social, no hay menos que alabar. Sin embargo, y tras leer su post “Equo en la encrucijada ante las elecciones europeas”, y seguir el debate que se está llevando a cabo en la Equomunidad no me ha quedado más remedio que tratar de responder a algunos de los puntos que señala para tratar de clarificar algunos puntos del debate (necesario sin duda) y con la voluntad siempre se sumar argumentos en el mismo. Dado que el artículo está esquematizado en 7 puntos, creo que es mejor responder uno por uno, como digo, tratando de sumar y de evitar malentendidos.

1. De la radicalidad democrática y las primarias abiertas a un cabeza de lista que “ha de ser valenciano”

Reducir a Compromís como un partido nacionalista es mucho decir y hace flaco favor a las conversaciones que se están llevando a cabo. El que sea cabeza de lista no quiere decir que sea el único parlamentario, pues se dividirán los tiempos en función del % de votos obtenidos en P Valenciano y el resto del estado. No he visto en ningún sitio eso de “que defienda los intereses valencianos” que, por cierto, tendrían mucho que ver con los del resto del Estado y difícilmente serían separables. Además, obvia que ambos partidos han realizado primarias internas propias.

2. El único eurodiputado será nacionalista valenciano junto a una incierta promesa de dimitir y pasar el testigo a Equo.

Desconfiar del pacto que ha planteado Compromís me parece muy arriesgado, por no decir otras palabras más feas. La colaboración con el diputado Baldoví nos dice todo lo contrario. Así que, por favor, construyamos desde la honestidad y la confianza ya que el pacto con Compromís no puede ser comparable a otros realizados anteriormente, pues ya se viene trabajando conjuntamente. Hay que ser justos. La invisibilidad de Equo a la que se alude, si hablamos en términos eminentemente pragmáticos, sería aún más acuciante en el hecho de no ir coaligados. Otro tema es si priorizamos el conseguir diputado (visibilidad o no) o el proceso interno para conseguirlo (radicalidad democrática). Pero esto es la “realpolitik”, supongo.

3. La doble vara de medir y la perversión democrática.

¿Compromís y su militancia tiene derecho a votar en las primarias de Equo? Me parece que se está equivocando. Los partidos 4-J que están integrados en Compromís (no hay que olvidarlo) sí tendrán derecho a votar, pero no los del Bloc, por ejemplo. No conozco específicamente el caso del País Valenciano, pero EQUO, como partido, creo que está integrado en Compromís, son una pieza de ese puzzle, que tendrá sus problemas internos, pero están demostrando ser la alternativa política en su comunidad con la que compartimos gran parte de las formas y el fondo de sus acciones, creo yo.

4. Un eurodiputado de la ALE no lo es del PVE

Aquí, humildemente, pienso que se peca de pragmatismo. Primero se habla de la democracia interna de EQUO y su autonomía, y después se ponen encima acuerdos tácticos IU y con PSOE a fin de conseguir “el escaño”. Pues si EQUO es autónomo, podrá decidir en función de su espacio en Europa, que no es otro que el PVE-ALE (al menos a día de hoy). Evidentemente, a todos nos gustaría un mejor entendimiento con ICV, pero precisamente ahí definimos nuestra autonomía, actuando fuera de IU por decisión propia. Se obvia de nuevo el pacto alcanzado en las elecciones nacionales con Compromís, así como el buen trabajo hecho hasta ahora en conjunto con Compromís y su diputado.

5. Confusión ideológica y de siglas: los votantes verdes no son nada nacionalistas ni de la izquierda radical

Vuelve a caer en lo que a mí me parece que es un error gravísimo: reducir a Compromís a un mero partido nacionalista. Creo que entra muy poco en el fondo de lo que es esa coalición de partidos que está luchando, creo que con una intensidad envidiable, contra la corrupción y el régimen conservador al que el PP les está sometiendo en Valencia.
Con respecto a los partidos y votantes de izquierda. Es un debate que ya me tiene un poco cansado, ¿qué partidos/votantes están a favor de una regeneración radical de la democracia en España? ¿qué partidos/votantes se caracterizan por defender la justicia social y los bienes/servicios públicos/comunes? ¿qué organizaciones están con los trabajadores, contra las contra-reformas sociales y más cerca de los problemas de los de abajo? ¿qué partidos promueven el federalismo y la diversidad cultural/lingüística? Y es más, ¿qué organizaciones estarían más cerca del entendimiento hacia un nuevo modelo económico no basado en el crecimiento per se y orientado a la sostenibilidad? Creo que todos sabemos las respuestas. Evidentemente, tenemos diferencias, por eso representamos espacios distintos, pero, ¿de verdad pensamos que no tenemos nada en común? ¿es que acaso, en gran parte, no competimos con IU? Hay que ser claros en esto.

6. De “otra manera de hacer política” al engaño en las papeletas para esconder el liderazgo nacionalista.

De nuevo con el nacionalismo. Creo que se ceba demasiado. El acuerdo es de liderazgo compartido y así se ha hecho saber (cartelería compartida, papeletas con diferentes nombres en según qué comunidades autónomas, etc.). Poner en entredicho la palabra de las compañeras de Compromís me parece una falta de respeto y tengo que decirlo. No hay falta de simetría, entiendo, cuando se dice que se va a compartir el tiempo (en caso de una diputada) en función de los votos obtenidos. Esa parte es la más justa de toda la propuesta. La falta de simetría se da cuando ellas exigen que la cabeza de lista sea de Compromís y además sea la primera en actuar en el parlamento. Hay que saber también, que si en unas primarias ganase la candidata de Compromís, lo mismo el 100% del tiempo en el parlamento Europeo sería para ella, en lugar de tener Equo su espacio.
De verdad creo que ese post puede ofender gravemente a gente de Compromís reduciéndoles a un simple partido nacionalista, y es un comentario que aparece repetido en todo el post. Con esa actitud, desde luego, no vamos a sumar. Y sí, creo que es tiempo de sumar. Nadie sobra para democratizar Europa ni para oponerse a la troika ni para defender un sistema económico sostenible.

7. ¿Merece la ciudadanía una opción electoral verde, clara y sin complejos en todo el suelo estatal como ocurre en otros países europeos?

Este es el punto en el que puedo estar más de acuerdo con David Hammerstein. La crisis ecológica es indisociable de la crisis social y económica y requiere respuestas inmediatas y radicales. Sin embargo, creo que obvia la realidad del estado español en cierta parte. Equo no tiene la culpa de las acciones de ICV, al que seguimos considerando un proyecto hermano en gran parte. Tampoco tiene Equo la culpa de la realidad pluri-nacional del estado Español. No conozco la realidad de todos los países europeos, pero comparar la situación de España con el resto de países donde Los Verdes sí son representativos me parece algo atrevido. Nosotras sabemos que la superación de la crisis sistémica tiene que venir de mano de la superación de la crisis ambiental, pero ese es precisamente el punto que hemos de enfatizar, en mi humilde opinión, en el bloque que debemos formar junto a todas aquellas personas y organizaciones que defiendan la lucha contra la pobreza y la exclusión social, el reparto más equitativo de la riqueza, la radicalidad democrática, un nuevo proceso constituyente, una mejor ley electoral, un enfrentamiento radical con la Troika y sus políticas, etc.

Conclusiones

Para mí, el votar NO a la propuesta de Compromís debería fundamentarse en la radicalidad democrática que debe caracterizar a ambos partidos y en que preferimos elegir nuestra cabeza conjunta mediante un procedimiento participativo que no mediante un pacto. En cualquier caso, hay que ser conscientes de que es un pacto que va a poder ser votado por toda la afiliación de EQUO (que no de Compromís entero). Tampoco debe estar basado el NO en una desconfianza desmedida, ya que sería muy injusto a tenor de la experiencia previa. El votar por el SÍ debe estar fundamentado en un programa común que compartimos, en la voluntad de seguir trabajando conjuntamente con gente con que la que, hasta ahora, se ha hecho muy bien, y en la necesidad de sumar fuerzas contra la Troika. Entiendo que cada una debe decidir qué es lo más importante y votar en consecuencia.
Plantear, precisamente en este momento de emergencia social, un Equo en solitario a nivel estatal me produce un gran rechazo. Equo debe ser una herramienta de personas que se definen por ser radicalmente democráticas y que luchan por un nuevo modelo económico sostenible en el tiempo y que respete a las generaciones futuras. Equo no puede ser un fin en sí mismo para la consecución de una Europarlamentaria para el PVE, sino que debe ser una pieza importante para la consecución de los fines que predica. En este sentido, explorar iniciativas como Podemos en la búsqueda de “Los cimientos de la unidad que necesitamos”, como expresa Esteban de Manuel, puede ser fundamental para la realización del cambio que necesitamos, que no pasará únicamente por Equo. Equo debe ser parte de la cooperativa política mayoritaria que de un giro total a las políticas Europeas y nacionales.
Las contradicciones son y serán grandes y evidentes, pero nosotras no hemos inventado el sistema, estamos aquí para entrar cuando sea posible y luchar por cambiarlo.

lunes, 20 de enero de 2014

Equo y Podemos. Mi visión.

La semana pasada se presentó, como la mayoría de gente que leerá este post sabrá, la "plataforma" (todavía no sé muy bien cómo llamarla) PODEMOS, encabezada a priori por Pablo Iglesias. Dada mi conocida militancia en EQUO, me gustaría dar mi opinión sobre las posibles relaciones entre ambos espacios.

En primer lugar, tengo que reconocerme como fiel espectador tanto de La Tuerka como de Fort Apache, espacios ambos moderados por el precandidato Pablo Iglesias y declarados como "tertulias de izquierda"  (aprovecho para recomendar su visionado) que destacan por ser bastante plurales y, sobre todo, educados, lo cual se agradece mucho después de ver el nivel del debate  político en la TV española. También me gustaría dejar claro en este inicio que me ha dolido en cierta medida que no se hayan incluido (que yo conozca) a ninguna persona perteneciente a EQUO en ninguna de las tertulias, por lo que creo que la Ecología Política ha estado fuera del debate en estos espacios más abiertos a los extramuros y horizontes del régimen. Aprovecho también para recordar que no se nombró a EQUO en la presentación y sí a otras formaciones de carácter radical-progresista-emancipador-de izquierdas (qué difícil es encontrar los términos).

En cualquier caso, paso a dar mi opinión sobre la posibilidad del dicho encuentro. En primer lugar, hablaré de las formas, del cómo se pretende llevar a cabo el proceso de PODEMOS. Mucho habrá sido debatido ya sobre el personalismo, etc. Yo me voy a centrar en la propuesta. Las formas planteadas por PODEMOS me parecen las necesarias. No sé si serán las correctas, las más idóneas o las mejores. Pero me parecen las únicas que se pueden llevar a cabo en este momento: que decidan aquéllas personas interesadas en el proceso (= PRIMARIAS ABIERTAS). Como quiera que en EQUO estamos haciendo nuestras propias primarias y que hemos planteado a aquéllos partidos con los que queremos confluir hacer el mismo procedimiento para una candidatura común, nada que reprochar y mucho que aplaudir en este aspecto. En EQUO siempre hemos dicho que las formas son el fondo.

Por otro lado, está el fondo, de las propuestas (ver aquí) que, en general, me parecen acertadas salvo en un par de puntos. Dado que considero que éstas propuestas son "de mínimos" y que el programa va a ser consensuado por todas las personas que se enganchen a este movimiento, EQUO deberá sumar su posición absolutamente europeísta (Europa frente a los mercados, fiscalidad común, marco de derechos más universal, democratización de los estamentos europeos, etc.) e intentar poner en el ojo del huracán y al mismo nivel que las demás la crisis ecológica de la que Europa ha sido cómplice históricamente. En este punto cabe indicar que se debería por tanto dar libertad a las diputadas salientes a que se inscribiesen en el partido europeo con el que se sintiesen más identificados (el Partido Verde Europeo, en nuestro caso).

Aunque las propuestas indicadas en su manifiesto bien podrían interpretarse para unas elecciones al parlamento español, entiendo que pretenden ser el punto de partida de un movimiento mayor, y que hay que trasladarlas al espacio europeo. Por ejemplo, "Una candidatura por la recuperación de la soberanía popular", vendría a decir, en unas elecciones europeas y como dice nuestro compa Florent Marcellesi, "Está usted en Europa, aquí manda la ciudadanía".

Creo que resulta una propuesta interesante porque pretende buscar alianzas desde un espacio neutral (por mucho que digan que es una maniobra del partido tal o cual), que propone consensos de mínimos más o menos fácilmente aceptables por la ciudadanía en general y que creo que puede ser capaz de aglutinar (ojalá) a los diversos colectivos sociales como PAH, Mareas, etc., sin tratar de engullirlos y desde el respeto, dándoles la voz y las posibilidades que bien se han merecido.

En cualquier caso, EQUO debe seguir su proceso de primarias y negociaciones con otras organizaciones, sin perder de vista todo lo que está aconteciendo en estos días y con la idea muy clara de quiénes son el enemigo y quiénes son los amigos. Quizá sea algo precipitada esta convocatoria a las alturas en las que estamos (creo que sería más interesante para unas generales en España), pero creo que es un reto muy interesante y estimulante que probemos a andar ese camino y que vayamos creando redes desde abajo para defendernos de los que nos atacan desde arriba. Intentemos pues ver las propuestas no cómo puntos sobre los que discrepar sino como ¿qué podría yo aportar a éstos puntos?. Parafraseando a mis queridos de La Tuerka, "que el miedo cambie de bando".

Que nadie se me ofenda, por favor.

PD. Como verán, ni se me ha pasado por la cabeza hablar de populismo. Ya cerré ese debate hace algún tiempo.

lunes, 17 de junio de 2013

Porque la vida puede ser maravillosa

Hace ya algo más de dos años que me decidí por ir a la asamblea constituyente de Equo en Almería. Dos años de la decisión de pasar de la indignación al compromiso, en este caso, con un grupo de gente excepcional, formando parte de un proyecto que para mí, resulta ilusionante y necesario. Han sido dos años de experiencia "política" (¡cómo cuesta decir esa palabra!) cargados de la ilusión por crear algo nuevo y cargados también de un montón de enseñanzas sobre "de qué va el tema". Aprendes a discutir, a escuchar, a sentir como tuyos otros puntos de vista, a reafirmarte en otros cuando son compartidos por tus compañeras. Pero sobre todo, yo he aprendido sobre el compromiso. No sobre el compromiso con unas siglas, ni con un grupo, ni con ciertas personas, no va de eso. Es COMPROMISO con mayúsculas, ése que va de uno hacia todas las demás.

Cuando decides que tienes que dar un paso adelante para intentar cambiar el mundo en el que vives porque éste ha llegado a desilusionarte (por no utilizar el verbo asquear), encontrarte con la gente con la que yo me encontré no tiene precio. Descubrir que existen personas que literalmente entregan su tiempo libre no sólo a teorizar sobre la sociedad que debiera ser, sino a llevarla a cabo día a día en la calle, en lo concreto; le hace sentir a uno insignificante, y le enseña a valorarlo todo mucho más.

Jamás entenderé bien, cómo personas con trabajos muy exigentes, hijos a su cargo, etc. son capaces de dedicar con tanta ilusión y entrega, tanto tiempo a trabajar por los derechos sociales y la justicia social, a ver cómo mantenemos vivos e intactos nuestros parques, a luchar por la cultura y el patrimonio locales, a estar en los plenos de su ayuntamiento, a montar mesas de participación ciudadana, a organizar recogidas de firmas y prebiscitos, ... y así podría estar párrafos enteros. Ya sé que no son las únicas que lo hacen, ni los primeros, ni quizá los que mejor lo hagan. Pero es genial poder decir que les definen más sus actos que cualquier programa político o cualquier documento ideológico interno. Y eso no tiene precio.

Yo defino a las gentes de Equo que he conocido en Almería como las "gentes de la sonrisa". Esa sonrisa que te recibe perpetua y que le hace a uno sentir la bondad, amabilidad y candidez de las que buscan el bien ajeno. Esa sonrisa que te transmite, parafraseando a D. Andrés Montes, "Aquí estamos. Intentándolo. Porque la vida puede ser maravillosa". Y yo creo que ellas trabajan por eso, porque la vida de todas las personas sea algo más maravillosa (o para que las de unos sean menos maravillosas y puedan ser mejor para las de la mayoría).

Nunca me gustó decir, "yo soy de Equo" o "pertenezco a Equo" sino más bien que, "una pequeña parte de Equo, soy yo". Es justo decir también que una parte de lo que yo soy es lo que ha aprendido y vivido con mis compas de Equo Almería. Por eso les dedico estas breves palabrillas que seguro que no son capaces de hacerles llegar todo lo que me han enriquecido durante estos dos años.

Para estas gentes mi reconocimiento, ahora que, por circunstancias personales me separaré (espero que sólo físicamente) de su compañía.

¡Salud y república!