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miércoles, 28 de mayo de 2014

Seguimos aprendiendo

Tras tomarme un par de días de reflexión postelectoral y unas cuantas opiniones leídas sobre el tema, creo que es la hora de mojarse. En primer lugar, sobre los resultados de Equo-Primavera Europea, de los que me queda un sabor agridulce. En positivo, porque tendremos representación en el Parlamento Europeo y eso significa dar un paso de gigante en la consolidación del proyecto verde en España y nos da mucha tranquilidad para trabajar a partir de ahora. En negativo, porque los resultados en las zonas en las que concurríamos como Equo (fuera de la Comunidad Valenciana y Aragón) los resultados no son los que nos gustarían. En Andalucía, por ejemplo, no hemos pasado del 1%, estando prácticamente empatados con un partido como el PACMA, muy lejos de ser una organización con influencia política real.

Algunos puntos positivos y negativos del proceso y la campaña:


Puntos positivos


Creo que la experiencia de cooperativa política ha sido todo un éxito. Siguiendo la campaña creo que se ha conseguido el co-liderazgo y hemos hecho que otras formaciones como PUM+J, Participa o Demos+ se hayan sentido muy a gusto dentro de ella. Es un hecho a destacar porque dice mucho de nuestras formas. Seguimos innovando en política y eso debe ser visible para la ciudadanía. Particularmente, me anima mucho a seguir por caminos parecidos, basados en la cooperación. Sin embargo, habrá que pensar cómo se articulan otras cooperativas políticas que no sean sólo de grupos políticos previos, sino que integren a todas las personas interesadas es estructuras que sean meras herramientas.

Puntos negativos


Como otros grupos políticos, no hemos sido capaces de vislumbrar la irrupción de PODEMOS que, siendo sinceros, seguramente nos ha restado muchos votos, sobre todo de aquella parte de la ciudadanía que le da mucha importancia a las formas (primarias abiertas, etc.). En su día, yo aposté por esta vía también para Equo, sin embargo, entiendo que estábamos en nuestro propio proceso desde hacía tiempo, por lo que entiendo que era complicado confluir en aquél momento. A partir de hoy, no hay excusas.

Además, como ya he leído por la red, parece que seguimos teniendo un déficit para comunicar nuestro mensaje, entre otra cosas por la dificultad de acceso a los medios, aunque creo que con nuestras primarias y Florent, nuestro discurso ha ganado mucho.

El 25M como punto de partida


Las características de las elecciones europeas en las que la circunscripción es única, pone a cada grupo político en su sitio. Esta vez no ha habido voto útil porque todos valían y creo que así lo ha percibido la ciudadanía, que ha dado un golpe durísimo al bipartidismo. Con esta base, todos sabemos qué parte del electorado movilizamos, para ponernos a trabajar a partir de aquí con otros grupos. El terremoto político del 25M nos hace aprender muchísimo.

Toca aprender


Creo que la cantidad de votos de PODEMOS nos va a hacer aprender mucho a muchos. En primer lugar a las bases de IU un punto muy importante: las formas importan. El hecho de que PODEMOS haya sido capaz de articular un proceso de primarias abiertas para confeccionar su lista y hayan participado más de 30.000 personas era todo un aviso de lo que iba a pasar. ¡Queremos participar! En segundo lugar, una lección para todos: las personas importan. Nadie puede discutir que el hecho de que el cabeza de lista haya sido Pablo Iglesias ha movilizado a centenares de miles de personas que, sin un líder carismático, no hubiesen apostado por la nueva formación. Y por último: todavía quedaba (y queda) mucho electorado por conquistar. Los que pensábamos que las masas ya estaban más o menos definidas nos hemos dado cuenta de que existe en este país un conjunto enorme de personas hastiadas y con ganas de cambiar las cosas que buscan formas nuevas en política, que no están interesadas en antiguos discursos o símbolos, que quieren que se hable de personas y de las cosas que realmente importan.

¿Y ahora qué?


En mi opinión, ahora se abre un proceso muy intenso y a la vez apasionante en el que tenemos que ser capaces de valorar dos cosas: primero, hasta qué punto no hemos llegado ya al límite de lo soportable por la sociedad, que demanda unión de acción bajo mínimos comunes que sean capaces de mejorar sus condiciones de vida; y segundo, ¿seremos capaces de aportar nuestro imprescindible grano de arena al movimiento ciudadano que se está dando? ¿tenemos idea de cómo llevarlo a cabo? ¿estamos dispuestos a cooperar para cambiar radicalmente este país?

Desde luego, la oportunidad que se da ahora en las próximas elecciones locales es magnífica para experimentar cómo podemos crear alternativas desde abajo, en cooperación, con buena disposición y pretendiendo siempre sumar. Las personas que formamos Equo debemos estar ahí.

Desde luego, mi apuesta es intentarlo.

viernes, 23 de mayo de 2014

¿Por qué votar el 25M?

Ayer fue un día muy especial para mí. Desde que empecé mi aventura de activismo político en 2011 con Equo creo que esperaba ese momento en el que me presentaba en sociedad con mi gente y en mi pueblo, Villanueva del Trabuco. Han sido estos ya casi 3 años en los que me he convencido en mis principios hasta tal punto de no avergonzarme de pedir el voto, gracias a todas las compañeras que he conocido en el camino y que tanto me han marcado.

Pero sabía que había que ser diferentes. Que no podemos llegar a cualquier sitio y presentar nuestras propuestas de radicalidad democrática y cambio del sistema económico así, de sopetón. En otras palabras, que no se puede ir vendiendo la moto por ahí, sin más. Hay que hacer lo que no se atreven a realizar los partidos denominados "grandes": hay que explicarle a la gente para qué está votando. Y eso es lo que tratamos de hacer ayer en el Trabuco, tratar de explicar qué es la UE, qué instituciones la forman, cómo se relacionan entre ellas, qué competencias tienen y, en definitiva, para qué van a votar el 25M (cosa nada sencilla, por otra parte).

Fuimos claros: el Parlamento Europeo no es ni la sombra de lo que debería ser, pero es el espacio en el que la ciudadanía europea en su conjunto se manifiesta y es un espacio que no podemos ceder. La ciudadanía tiene que estar, de una forma u otra, en ese Parlamento. Tenemos que darles su merecido, tenemos que castigarlos. No me gusta hablar en clave española en estas elecciones, pero PP y PSOE tienen que saber que ya no nos sirven, que queremos un cambio, que no podemos más. No hay mejor forma de hacerlo que machacándolos en las urnas. Por eso precisamente basan su campaña en pelearse el uno con el otro, porque se retroalimentan con el enfrentamiento, avivan el desencanto y reciben votos de castigo "al otro", cuando a veces son casi lo mismo (han votado el 70% igual en el PE). Hay que votar en rebeldía: quisimos dejar claro que el tiempo de la apatía se acabó, que hay cosas nuevas, frescas y que hay que darles una oportunidad.

Dicho esto, por supuesto, presentamos nuestra propuesta, cómo vemos las cosas, qué es Primavera Europea. Me gustó mucho que, tras presentarnos, se formara un debate entre los asistentes sobre, no sólo nuestra opinión sobre ciertos temas sino sobre el por qué de la desafección política o sobre el papel que están jugando los jóvenes en estos momentos de crisis sistémica total. Desde luego, si de aquél acto salieron unas cuantas personas con ganas de hablar de política con sus más cercanos, de animarlos a participar, con ganas de apostar con las cosas nuevas, me doy por satisfecho y con creces.

Por lo tanto, y dicho esto, me gustaría dedicar unas palabras sobre por qué votar Equo-Primavera Europea el próximo domingo:

1. Por cómo se han hecho las cosas

Equo ha conformado la cooperativa política Primavera Europea junto con otras formaciones en base a unos principios claros de radicalidad democrática. Todas las personas que integran la lista electoral han sido elegidas en procesos de primarias. Está claro que el proceso no ha sido sencillo, pero las personas que formamos Equo hemos dado un salto de madurez con el acuerdo llevado a cabo, decidiendo entre todas si queríamos el acuerdo o no con nuestro principal socio, Compromís.


2. Por la compañía

Personalmente tengo una alegría inmensa por todos y cada uno de los grupos que se han integrado en Primavera Europea. Ha sido toda una sorpresa ver como el "liderazgo compartido" de las primeras personas de la lista pertenecientes a diferentes organizaciones ha sido llevado con total efectividad, asumiendo unas líneas comunes y no teniendo miedo a estar unidos en la diversidad. Conocer a la gente de PUM+J, ver las intervenciones de Jodi Sebastiá (Compromís) o conocer cómo trabajan las compas de Caballas en Ceuta ha sido todo un privilegio y me da alas para pensar en un futuro cooperativo estupendo.

3. Por la idea de Europa

Lo tenía clarísimo, pero la campaña electoral me lo ha gravado a fuego. No hay vuelta atrás, necesitamos Europa. Europa debe ser un espacio de garantía para nuestros derechos sociales, para nuestro bienestar y para plantar cara a nivel global a los desafíos que son globales. Y lo hacemos no desde la inocencia de la idea Europea, sino desde la convicción de que sólos no podemos con problemas como los paraísos fiscales, el cambio climático y las diferencias norte-sur. Hagamos la Europa de las personas, regeneremos Europa.

4. Porque tenemos un plan

Por último, y no menos importante, el plan del Partido Verde Europeo me convence. Tengo clarísimo que la crisis ambiental es una pata más de la crisis global y que sin atacarla no acabaremos con la ruina impuesta por la Troika. Por eso creo que el Green New Deal puede ser la respuesta para la transición ecológica de la economía. Sabemos qué economía queremos. Queremos que la economía se ajuste a los límites del planeta, que sea solidaria y limpia, que esté basada en las personas y en el bien común y no en la acumulación, la competitividad, la producción a ultranza. Me gusta saber que para llegar a tener esa economía ya tenemos esbozado el plan a llevar a cabo.


Me quedo con la frase de Florent: Tenemos que estar con la cabeza bien alta de dar esta buena noticia: somos los ecologistas los que crearemos empleos en el siglo XXI.

Desde luego, lo que no podemos creer es que haciendo lo mismo que hasta ahora las cosas van a cambiar.

¡¡TODAS A VOTAR EL 25 DE MAYO!!


sábado, 19 de abril de 2014

Sobre radares y autopistas

Durante el pasado enero fueron instalados dos sistemas de medición de la velocidad mediante radares de tramo en la autovía A-45 en el sentido Antequera-Málaga. Escuchando en la radio a la delegada de tráfico en la provincia, no pude más que dejar escapar una carcajada al comentar ésta que la instalación de los radares se debe a la peligrosidad de dicha autovía. Ciertamente, la sinuosidad de la carretera es notable (la conozco bastante bien por mis viajes Málaga-Villanueva del Trabuco-Málaga) y, de hecho, durante la mayor parte del trazado entre Málaga y Casabermeja, la velocidad máxima es de 80 km/h por la concatenación de curvas más o menos complejas que existe, no en vano la autovía se amolda a los intrincados Montes de Málaga. Sin embargo, dicha responsable de tráfico parece olvidar que ese tramo de autovía fue inaugurado en 1992. Es decir, que hemos estado 22 años usando esta peligrosa carretera sin radares que nos limiten la velocidad en ella. Por supuesto, nada tendrá que ver que se inaugurara a finales de 2011 a autopista de peaje AP-46, que discurre prácticamente paralela a la A-45, que costó 405 millones de euros, que cuesta entre 3,25 y 5 euros el trayecto para los turismos y que, parece ser, no está cumpliendo con las previsiones de vehículos que se preveía circulasen por dicha carretera.
Como era de esperar, las quejas de los usuarios de vehículos motorizados por la instalación de estos radares no se hicieron esperar. Mucho se escucharía en Málaga y provincia frases como las “¡esto lo ponen para sacarnos más dinero aún!” o “¡si tendrían que poner todas las autovías a 130 por lo menos!”. Con esta entrada pretendo razonar que, desde mi punto de vista, no es necesaria tal indignación.

Imposibilidad de saltarse los radares.


En primer lugar, cabe destacar que no es posible saltarse estos radares ya que nos “cazan” al iniciar y terminar el tramo, por lo que la velocidad a la que hemos realizado dicho tramo es fácilmente calculable. Es decir, no son como los radares fijos que conocemos, en los que podemos frenar momentáneamente para después volver a la velocidad que tuviéramos. Por lo tanto, de tomar esta autovía, el circular a 80 km/h (o algo más debido a la permisividad existente por la propia capacidad de medición de los radares) es obligatorio si no queremos ser multados.


Tramos. Longitud y efectos.

Los tramos controlados para no pasar de 80 km/h son dos (ver aquí): (1) del PK 126 al 128,78 y (2) del PK 134,25 al 140,28. En total, casi 9 km controlados para ir a esa “reducida” velocidad. Si no tuviésemos en cuenta los casi 5,5 km entre ambos tramos, podríamos hablar de unos 14,25 km controlados. Pues bien, recorriendo esa última distancia a 80 km/h, nos llevaría menos de 11 minutos recorrerla, mientras que a los razonables 100 km/h nos lleva 8,5 min. y 7,1 min. a los poco recomendables 120 km/h. Es decir, que únicamente estaríamos ahorrándonos 2 minutos y medio si nos pasamos 20 km/h y 3 minutos y medio si nos da por ir por esa zona a 120 km/h. ¿De verdad merece la pena tanto enfado por ese tiempo? ¿Es que acaso no podemos permitirnos llegar 3 minutos más tarde a cualquier sitio? ¿A este punto hemos llegado?

Quizá sea bueno, llegados a este punto, en valorar los efectos en una medida que a todos nos es más entendible y clara: el precio. Para el cálculo de lo que cuesta realizar los 14 km he sacado los datos (generalizados) de ADICAE (que los extrae del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía, IDEA). Teniendo en cuenta un coche diésel y un precio de 1,38 euros/litro, tenemos que ahorramos de 0.18 a 0.47 euros si circulamos a 80 km/h en lugar de a 100 – 120 km/h. (un poco más si fuese un coche de gasolina). Podríamos hacer los cálculos si este fuese un tramo por el que circulásemos a diario y en ida y vuelta, para darnos cuenta cuánto nos ahorramos por ir algo más despacio.
Fig. 1: Consumo combustible según velocidad (fuente: ADICAE)


¿Ahorro con la autopista?

Dado que parece claro que colocar estos radares tiene la finalidad de “empujar” a los conductores a utilizar la autopista de peaje AP-46, es interesante estimar si esta autopista nos hace ahorrar tiempo, kilómetros y, si puede ser, dinero (como sus promotores aseguran). Para ello, primero hay que dejar claro que estos parámetros dependerán del punto final de llegada. Dado que la ciudad de Málaga, por su población, será el punto de llegada “normal” para el conductor(a) medio, vamos a hacer unos cálculos sencillos, teniendo como punto de llegada la mitad del tramo de la A-7 entre ambas vías (ver figura 2).



Figura 2: Diferencias de trazado entre A-45 (azul) y AP-46 (gris)

Para igualar aún más los cálculos, vamos a suponer que queremos llegar justo al punto medio, es decir, que vamos a recorrer los mismos km por ambas vías (32 km). Vamos a suponer también que por la AP-46 vamos a circular en el 100% de su recorrido a 120 km/h, mientras que por la A-45 lo haremos a una media de 90 km/h (posiblemente, sea en general algo mayor). Esto significa que tardaremos 5 min y 20 seg. más por la A-45, ¡todo un ahorro! Sobre todo para aquéllas personas que vengan de vacaciones desde, por ejemplo, Madrid, ya que 5 min dentro de sus 5 horas de viaje significan muchísimo tiempo, faltaría más.

Pero es que además, está el tema del precio que, dados los tiempos que corren, no es nada despreciable. De esta forma tenemos que, por combustible (con las características previamente descritas), tenemos un gasto de casi 1 euro más de gasolina por la AP-46 para ahorrarnos 5 minutos de coche. ¡Y aún hay más! Esos 5 min que te ahorras te cuestan un mínimo de 3,25 euros de peaje, para hacer un total de unos 6 euros por 32 km, frente a los menos de 2 euros que cuesta ir por la desdichada A-45.

Por último, es verdad que se puede argumentar que la AP-46 estaba más pensada para llegar a las poblaciones de costa, sobre todo en época estival, sin tener que pasar por Málaga capital, algo que descongestionaría el tráfico capitalino y facilitaría el acceso a esos municipios. Bueno, pues creo que, si bien los efectos en el tráfico si pueden ser factibles, no es del todo cierta la segunda aseveración pues sólo se ahorran 3 km (equivalente a ¿10 minutos?) si los municipios de destino son los de la Costa del Sol Occidental (figura 3), mientras que se hacen 5 km más si los municipios de destino son los de la Costa del Sol Oriental (figura 4). Si se pretende acceder a las localidades del Valle del Guadalhorce, la ganancia sí resulta más significativa ya que se recorren 6,5 km menos por la AP-46 (figura 5), lo que, en cualquier caso, extrañamente aconsejará el desembolso económico necesario.



Figura 3. Diferencias ambas vías para Costa del Sol Occidental

                                      
 Figuras 4. Diferencias ambas vías para Costa del Sol Oriental (derecha)


Figura 5. Diferencia entre ambas vías para Valle del Guadalhorce



Algunas preguntas que quedan en el aire (pero que cualquiera se puede responder)

¿Por qué no se han puesto éste tipo de radares en sentido Córdoba?
Evidentemente, la A-45 es igualmente peligrosa en ambos sentidos (aunque es verdad que se tiende a ir más rápido “hacia abajo”, en dirección Málaga, ya que a los vehículos les cuesta menos tomar velocidad) lo cual hacer pensar que existe cierta necesidad de que, al menos, se pruebe la autopista, para intentar convencer a los usuarios de su utilización.

¿Por qué no se han puesto en la AP-46?
Evidente respuesta, ¿no? No se puede promocionar el uso de una vía instalando en ésta elementos que hagan que ciertos usuarios (los más “veloces”) vayan a dejar de usarla. Aunque, desde el punto de vista del necesario ahorro energético y económico, sea en esta autopista en la cual es más necesario que no se alcancen velocidades que son fácilmente factibles (120 – 140 km/h) por el elevado coste económico y medioambiental que producen.

¿Es viable la AP-46?
Esta es una pregunta para la que hacen falta más datos. Evidentemente, para los usuarios “normales” y los que conocen bien las carreteras malagueñas, no será una vía de uso común. Puede ser más bien una vía de lujo diseñada para el turista, el extranjero y el visitante esporádico que usa el GPS con la opción “el camino más corto” o “el camino más rápido” para desplazarse.

Esperemos que no sea otro caso como los de las autopistas madrileñas que han tenido que ser rescatadas por su insolvencia económica.

Otro modelo es posible

Entonces, ¿hemos acertado realizando esta autovía de gran envergadura? Mi opinión es que no, que debimos haber empezado el camino hacia otro modelo de movilidad para la provincia de Málaga. Hemos realizado una autopista que, como hemos visto, no ahorra una cantidad de tiempo significativa y, por el contrario, aumenta el consumo de combustible por permitir una conducción mucho más veloz. También habría que destacar el alto impacto ecológico que haya tenido la construcción de tal plataforma, que no es dada despreciable.

La apuesta de la provincia debió ser el ferrocarril. Pero no el ferrocarril basado en la alta velocidad y para realizar grandes distancias, sino que resultaría vital una red a nivel regional y provincial que hiciera del transporte público la mejor opción para la movilidad malagueña.

Por otro lado, el problema derivado de la escasez del combustible, al menos a los precios en los que hoy nos encontramos (denominado peak oil o pico del petróleo), no va a dejar de aumentar, por lo que la apuesta estratégica no puede ser la de apostar por el transporte privado. Ante esto, existen ya multitud de iniciativas ciudadanas, como la denominada car sharing, o las redes sociales destinadas a compartir coche (ejemplo: http://www.blablacar.es/), que permiten a los usuarios maximizar el ahorro en los desplazamientos.


lunes, 24 de marzo de 2014

Cuidadín con EMASA y el agua

Desde hace varios meses, se viene dando en Málaga capital un aluvión de declaraciones, acciones, recogidas de firmas, etc., en relación a la nueva tarifación de la empresa malagueña de aguas, EMASA, que ha pasado a cobrar teniendo en cuenta el número de personas empadronadas en cada hogar. El tema es que incluye 4 tramos distintos que penalizan los consumos más altos (por persona). Vaya por delante que la tarifación por persona me parece una excelente idea ya que nadie puede defender que, por ejemplo, pague lo mismo una familia de 5 miembros que gaste 100 litros (20 l/persona) que una casa donde sólo viva una persona y que gaste los mismos 100 litros (100 l/per.). La familia sería ahorradora mientras que el individuo en cuestión sería un derrochador.

Sin embargo, el sistema de tarifación de EMASA es harto complejo. No es nada claro para cualquier persona el entender cómo se le está tarifando. El principal enredo son los tramos diseñados. Son 4 bloques:
  • Bloque I 0-2 m3/pers./mes
  • Bloque II 2-3 m3/pers./mes
  • Bloque III 3-5 m3/pers./mes
  • Bloque IV más de 5 m3/pers./mes
Además, los conceptos de cobro son:
  • Abastecimiento
  • Desalación
  • Saneamiento
  • Depuración
  • Otros (en mi caso personal, Recargo por Impulsión)
  • Canon autonómico de depuración
Los cuatro primeros se tarifican por tramos, es decir, por abastecimiento tenemos hasta 4 precios distintos, por desalación otros cuatro, etc. Para el consumidor sería mucho más claro fundir estos conceptos y cobrar por tramos sumando cada tramo de cada concepto. Esto sería (por m3/per/mes):
  • Bloque I 0.699 Euros/m3
  • Bloque II 1.367 Euros/m3
  • Bloque III 1.964 Euros/m3
  • Bloque IV 3.412 Euros/m3
Después hay dos costes que podemos determinar como "fijos", que son las cuotas de servicio, que se cobra en los bloques de Abastecimiento (2,547 euros/mes) y depuración (0,557 euros/mes). Tampoco pasaría nada si fundieran estos dos aspectos, para aclarar nuestra factura (3,104 Euros/mes).

El tema es que, como a mí me ha pasado, algunas de las facturas aparecen con lecturas "estimadas", es decir, que no han sido leídos los contadores y que ellos estiman cuánto has gastado. Esto me pasó en la penúltima factura (del 5/11/2013 al 27/12/2013) donde estimaron que gasté 5 m3, a razón de 0.09 m3/día, cuando mi consumo en los meses previos fue de una media de 0.16 m3/día. Es decir, que no "estimaron", que más bien "inventaron". Esto no tendría mayor repercusión si la tarifación fuese lineal pues lo que me dejaron sin cobrar en diciembre, me lo hubiesen cobrado ahora. Sin embargo, al ser una tarifación por tramos, esta estimación ha hecho que en la última factura (28/12/2013 a 03/03/2014) me hayan cobrado como si hubiese gastado 0.32 m3/día, un auténtico disparate que hace que en este período haya pagado 8 m3 en el tramo III y 1 m3 en el IV.

El resumen del engaño es el siguiente:

  • Entre el 5/11/2013 y el 3/03/2014 (3.91 meses según EMASA) hemos gastado en casa 26 m3 (13 m3/per = 3.32 m3/per/mes)
  • Suponiendo que he tenido cada mes el mismo gasto tendría, por tanto, 2 m3 del primer tramo, 1 del segundo y 0,32 del tercero
  • Eso haría un gasto de 26,60 Euros en concepto de gastos variables (por tramos) y 12,14 Euros en gastos fijos. Además, se añaden 3,10 Euros de gastos de impulsión (¿?) y 5.11 Euros por el concepto del canon de la Junta.
  • En total, sumando el IVA (10%), estamos en 51,64 Euros para los casi 4 meses tarificados
  • Sin embargo, el cobro total ha sido de 59,46 Euros para el mismo tiempo, ¿por qué?
Pues muy sencillo, te pongo de menos un tiempo, para después meterte en los bloques III y IV, donde me pagas el agua como si fueses un derrochador. No es "mucho" lo que se paga de más (7,82 Euros ó 2 Euros/mes, es decir, el 13% de más), pero si esto mismo se lo han hecho a miles de personas, ya estaríamos hablando de miles de euros por las argucias contables de esta empresa con participación pública.

Quedan muchas cosas por aclarar:
  • Cuál es el consumo medio en Málaga
  • Cuál debería ser el consumo básico por persona
  • Por qué las medidas se hacen por m3 enteros y no hay lecturas intermedias (1 m3 = 1.000 litros)
  • Por qué el tramo dos tiene sólo 1 m3
En otras entradas nos meteremos más con el tema de los tramos, si se ajustan o no a la realidad. En este post quería simplemente denunciar que, aún bajo su sistema oficial de cobro, son capaces de robarnos poco a poco.

Esperemos que la movilización ciudadana que empezó este sábado y que lleva recogidas tantas firmas, sea capaz de parar este despropósito.


jueves, 13 de marzo de 2014

Huele regular

Estos días se ha hecho pública una encuesta electoral pensando en unas hipotéticas elecciones generales realizada por la empresa Celeste-Tel en la que se se realiza una estimación de los escaños para cada partido (ver aquí). A parte de una cierta alegría por observar una ligera subida en la intención de voto a Equo (2%) consolidando la posible diputada por Madrid (aunque con el error de muestreo, no sería un resultado muy significativo), a poco que pensamos en la distribución de los escaños, se pone uno a temblar.

La estimación de escaños se hace desde un mínimo a un máximo. Tomando la simplificación de un valor medio para cada partido, de forma que la suma total de escaños sea 350. El tema quedaría tal que así:

PP: 146 PSOE: 117
IU: 27 UPYD: 13
CIU: 11 AMAIUR: 7
PNV: 6 ERC: 6
EQUO: 1 COMPROMIS: 3
MES: 1 BNG: 2
CC: 3 FAC: 1 GEROA BAI: 1
PRC: 1 CIUTATANS: 3 CUP: 1

Y aquí viene la pregunta clave, ¿cómo se gobernaría esto? ¿qué alianzas son posibles? La verdad es que los números no salen por ningún lado. Si tenemos en cuenta tres grandes bloques (y simplificando mucho también):

Derecha (PP, CIU, PNV, FAC) 164 es.
Centro (UPYD, CIUTATANS, CC, PRC) 20 es.
Izquierda (PSOE, IU, AMAIUR, ERC, EQUO, COMPROMIS, MES, BNG, GEROA BAI, CUP) 166 es.

Discúlpenme aquí por considerar a PSOE de izquierdas o a UPYD de centro, son simplificaciones burdas con la finalidad única de simular un futuro episodio parlamentario.

Ninguno de estos tres bloques llega a los 176 de gobierno, ni se ven posibilidades de alianzas entre ellos. Pero es que además, dada la idiosincrasia de este país, los bloques anteriores no son suficientes para describir la realidad política. Entiendo que sería mucho más realista tener en cuenta las sensibilidades nacionalistas/soberanistas, de forma que podría quedar:

Derecha española (PP) 146 es.
Derecha soberanista (CIU, PNV, FAC) 18 es.
Centro (UPYD, CIUTATANS, CC, PRC) 19 es.
Izquierda nacional (PSOE, IU, EQUO, COMPROMÍS, MES) 149 es.
Izquierda soberanista (AMAIUR, ERC, BNG, GEROA BAI, CUP) 17 es.

Teniendo en cuenta que estos 5 grandes grupos actúen como bloques (cosa poco probable, lo admito), las combinaciones, el número de escaños y las probabilidades de que se produzcan podrían ser:

  • Derecha española + Centro = 166 es. Insuficiente para gobernar. Sería probable
  • Derecha española + Derecha Soberanista = 164 es. Insuficiente para gobernar y poco probable por el tema catalán, sobre todo.
  • Derecha española + Derecha Soberanista + Centro = 184 es. Podría gobernar pero es muy poco probable por el tema catalán y por el centralismo radical de UPYD, entre otras causas
  • Izquierda nacional + Centro = 169 es. Insuficiente para gobernar y poco probable sumar IU y otras fuerzas con UYPD, por ejemplo.
  • Izquierda nacional + Izquierda Soberanista = 166 es. Insuficiente para gobernar y poco probable que PSOE se vaya a juntar con AMAIUR, CUP, etc. (y viceversa)
  • Izquierda nacional + Izquierda Soberanista + Centro = 186 es. Suficiente para gobernar pero del todo improbable que ocurriese. Sería un remix demasiado complejo.

Como conclusión intermedia, vemos que para que el PP vaya sin el PSOE y viceversa, ambos tendrían que contar con el ambiguo centro y con la derecha o la izquierda soberanistas. Teniendo en cuenta el clima actual creado en torno a Cataluña por un lado y en torno a partidos como Amaiur por otro, se ve del todo imposible que este tipo de alianzas puedan llegar a fraguar.

Y así, amigas y amigos, llegamos a la fabulosa conclusión de que el único gobierno posible si estos resultados se dieran, sería un gobierno de concentración de nuestros amados PP y PSOE. Sería graciosísimo que después de estos 4 años de gobierno de la derecha más reaccionaria el PSOE firmara este único pacto posible, aunque nuestro estimado Zapatero ya se ha pronunciado al respecto. ¿Sería eso la gota que colmara el vaso? ¿o más bien reafirmaría una vez más el bipartidismo de este país? Yo creo que sería el suicidio del PSOE, aunque tampoco sería bien visto por amplios sectores de la derecha ¿cómo reaccionaría la caverna mediática? ¿cómo se lo tomaría El Wyoming?

Habría otra posibilidad, mucho más loca, pero por la que creo que habría que interesarse. En primer lugar, cabe indicar que los resultados estimados volverían a dar una sobrerrepresentación a PP y PSOE, obteniendo respectivamente 34 y 15 escaños de más aproximadamente. Los más perjudicados serían IU y UPYD con 18 y 15 diputados menos de los que debieran. Por su parte, EQUO sería el partido al que más caro le sale la diputada con 390.000 votos por asiento, debiendo tener unas 6-7 parlamentarias. Esto quiere decir que si existiese un pacto entre los partidos que desean cambiar la ley electoral que incluyera al PSOE, podría llegarse a tener mayoría con el único fin de cambiar dicha ley bajo gobierno socialista y convocar a unas nuevas elecciones.

Lo reconozco, esto no tiene ni pies ni cabeza, el PPSOE gobernaría seguro este dichoso país. Discúlpenme por el peñazo, pero tenemos que estar advertidos. Si queremos salir de la situación política actual, lo único que podemos hacer es votar minoritarios, porque si no vamos a reforzar el "más de lo mismo". Tenemos además que hacer que voten las abstencionistas (estima el 43%) porque si no lo hacen van a favorecer a "la clase política", esa que hace que estén asqueados de ir a votar. Por lo tanto, entramos en un círculo vicioso al que no se le ve salida por ningún lado en el corto-medio plazo.

Avisados estamos...

martes, 11 de febrero de 2014

Razones para negarse a la nueva Ley de Costas

Como algunas personas ya sabréis, el pasado julio me doctoré en la Universidad de Almería con una tesis que, en uno de sus capítulos, trataba de cómo estimar la erosión sufrida en un área costera entre las localidades de Villaricos y Garrucha (levante almeriense). Durante esa época, quizá unos meses antes, se barruntaba la nueva Ley de Costas (Ley de Protección y Uso Sostenible del Litoral y de modificación de la Ley 22/1988 de 28 de julio). Pues bien, dada mi aparente falta de capacidad para el análisis de dicha Ley (ni de ninguna, no soporto el leguaje jurídico), me gustaría ayudar a la difusión de un artículo publicado por el Profesor Miguel Ángel Losada, del Instituto Interuniversitario del Sistema Tierra en Andalucía y de la Universidad de Granada. El artículo se titula "La modificación de la Ley de Costas de 1988. El inicio de un nuevo ciclo devastador". Además, este artículo de mayo de 2013 de la Revista de Obras Públicas, destaca "mi zona de estudio", Vera, como uno de los ejemplos claros de la peligrosidad y consecuencias de dicha legislación. No he encontrado una mejor explicación de esta ley, así que os recomiendo encarecidamente que lo leáis, pese a que quiero destacar ciertos aspectos del texto. En el mismo número de la revista, por cierto, aparece un artículo de Pablo Saavedra (del Cuerpo de Administradores Civiles del Estado) que lleva por título "Mitos y verdades sobre la reforma de la Ley de Costas", mostrándose, evidentemente, a favor de dicha ley, por si alguien quiere leérselo también y tener todo tipo de argumentos.

El profesor Losada destaca en primer lugar que "la propia Constitución establece que la zona marítimo-terrestre, las playas y el mar territorial serán en todo caso de dominio público" y que en esta ley "la costa se trata como un espacio económico, como si fuera el Paseo de la Castellana de Madrid, donde importa la rentabilidad económica (...) y son marginales los agentes naturales y sus efectos". Es decir, se pretende legislar desde la concepción mercantilista de los recursos, no desde la propia naturaleza de los mismos, su comprensión y su respeto. De hecho, argumenta que "la costa en sí misma no necesita protección de los procesos naturales, (...) sólo necesita espacio y tiempo para seguir sus ritmos evolutivos coordinados con los del planeta (...) como el ascenso del nivel medio del mar". Además, enfatiza que "el Estado (...) debe delimitar el espacio que necesitan la franja litoral y sus ecosistemas para seguir su ritmo evolutivo, acotar la zona de inseguridad y cuantificar su vulnerabilidad (...), y especificar los escenarios probables de ascenso del nivel del mar por el calentamiento global".

Imagen de inundación en las playas de Vera por temporal.

Posteriormente, el profesor analiza cómo la delimitación del dominio público marítimo-terrestre (DPMT) promulgado por la ley de 1988 se convirtió en una "lucha sin cuartel" frente al desarrollo de un sistema económico basado en la construcción y el turismo, alimentado por la liberalización del suelo de 1998, que puso las bases para un sistema de desarrollo, en palabras textuales, "desbocado, ineficiente e irresponsable".

Me llaman la atención tres claves importantísimas que destaca Losada: 1) "no se articulan los fundamentos técnicos y científicos que caracterizan los procesos litorales y sus ecosistemas (...) el resultado final es una ley ajena a la costa y sus procesos"; 2) "se ha aprobado sin disponer de los mapas de peligrosidad y riesgo de la costa española"; 3) y es casi de risa, no se constituyó ninguna comisión de expertos que informara sobre la sostenibilidad de la costa.

Cree el profesor que esta ley "iniciará un nuevo ciclo de ocupación, transformación y privatización del litoral" y que ya sólo el 30% de la franja litoral española está sin ocupar. Además, destaca la trampa de la ley, pues parece que ésta garantiza que será el estado el encargado de "intervenir y proteger la costa contra los efectos del cambio climático", por lo que, entiende el autor, se produce una "huida hacia adelante" poniendo las viejas excusas de la inseguridad jurídica, los puestos de trabajo, la importancia del turismo, etc., no entendiendo que puede ser éste último el más perjudicado en el medio-largo plazo por los efectos naturales, destruyendo el propio recurso que sustenta la actividad económica.

Línea de costa en erosión en la playa de Quitapellejos, Vera.

Además, el artículo cuestiona las bondades económicas de la ley, pues argumenta que los costes, que estima entre 200 y 2.500 millones de euros (más los 1.000 millones que nos gastamos por las inundaciones costeras), pueden ser inasumibles a medio-largo plazo en comparación con las actividades dirigidas a recuperar territorio costero.

Como conclusión, el autor destaca que, del nombre de la ley (Ley de Protección y Uso Sostenible del Litoral y de modificación de la Ley 22/1988 de 28 de julio): "de protección" se refiere a las propiedades privadas, "uso sostenible del litoral" es un simple envoltorio sin sentido de fondo y "modificación" se refiere a un desmantelamiento completo de la ley del 88.

En fin, que como en casi todo, para hacer esta ley se han tenido en cuenta intereses que poco tienen que ver con los comunes y menos con los del medio ambiente y la naturaleza que sustenta, no lo olvidemos, todas las relaciones humanas, también las económicas. Es decir, que se ha hecho una ley para la costa sin contar con la costa; como, por otra parte, puede ser habitual en este gobierno, que hace leyes para las mujeres sin contar con ellas, por ejemplo; o leyes de educación sin contar con la comunidad educativa. Nada nuevo bajo el sol.

Sucesivas líneas de costa desde 1956 a 2009 con imagen de 1977 de fondo. Evidentemente, esos construcciones ya no existen a día de hoy.

Una humilde respuesta a David Hammerstein

En primer lugar, me gustaría dejar claro mi más absoluto respeto por el señor Hammerstein, al que no conozco personalmente, pero que tras leer su bagaje político y social, no hay menos que alabar. Sin embargo, y tras leer su post “Equo en la encrucijada ante las elecciones europeas”, y seguir el debate que se está llevando a cabo en la Equomunidad no me ha quedado más remedio que tratar de responder a algunos de los puntos que señala para tratar de clarificar algunos puntos del debate (necesario sin duda) y con la voluntad siempre se sumar argumentos en el mismo. Dado que el artículo está esquematizado en 7 puntos, creo que es mejor responder uno por uno, como digo, tratando de sumar y de evitar malentendidos.

1. De la radicalidad democrática y las primarias abiertas a un cabeza de lista que “ha de ser valenciano”

Reducir a Compromís como un partido nacionalista es mucho decir y hace flaco favor a las conversaciones que se están llevando a cabo. El que sea cabeza de lista no quiere decir que sea el único parlamentario, pues se dividirán los tiempos en función del % de votos obtenidos en P Valenciano y el resto del estado. No he visto en ningún sitio eso de “que defienda los intereses valencianos” que, por cierto, tendrían mucho que ver con los del resto del Estado y difícilmente serían separables. Además, obvia que ambos partidos han realizado primarias internas propias.

2. El único eurodiputado será nacionalista valenciano junto a una incierta promesa de dimitir y pasar el testigo a Equo.

Desconfiar del pacto que ha planteado Compromís me parece muy arriesgado, por no decir otras palabras más feas. La colaboración con el diputado Baldoví nos dice todo lo contrario. Así que, por favor, construyamos desde la honestidad y la confianza ya que el pacto con Compromís no puede ser comparable a otros realizados anteriormente, pues ya se viene trabajando conjuntamente. Hay que ser justos. La invisibilidad de Equo a la que se alude, si hablamos en términos eminentemente pragmáticos, sería aún más acuciante en el hecho de no ir coaligados. Otro tema es si priorizamos el conseguir diputado (visibilidad o no) o el proceso interno para conseguirlo (radicalidad democrática). Pero esto es la “realpolitik”, supongo.

3. La doble vara de medir y la perversión democrática.

¿Compromís y su militancia tiene derecho a votar en las primarias de Equo? Me parece que se está equivocando. Los partidos 4-J que están integrados en Compromís (no hay que olvidarlo) sí tendrán derecho a votar, pero no los del Bloc, por ejemplo. No conozco específicamente el caso del País Valenciano, pero EQUO, como partido, creo que está integrado en Compromís, son una pieza de ese puzzle, que tendrá sus problemas internos, pero están demostrando ser la alternativa política en su comunidad con la que compartimos gran parte de las formas y el fondo de sus acciones, creo yo.

4. Un eurodiputado de la ALE no lo es del PVE

Aquí, humildemente, pienso que se peca de pragmatismo. Primero se habla de la democracia interna de EQUO y su autonomía, y después se ponen encima acuerdos tácticos IU y con PSOE a fin de conseguir “el escaño”. Pues si EQUO es autónomo, podrá decidir en función de su espacio en Europa, que no es otro que el PVE-ALE (al menos a día de hoy). Evidentemente, a todos nos gustaría un mejor entendimiento con ICV, pero precisamente ahí definimos nuestra autonomía, actuando fuera de IU por decisión propia. Se obvia de nuevo el pacto alcanzado en las elecciones nacionales con Compromís, así como el buen trabajo hecho hasta ahora en conjunto con Compromís y su diputado.

5. Confusión ideológica y de siglas: los votantes verdes no son nada nacionalistas ni de la izquierda radical

Vuelve a caer en lo que a mí me parece que es un error gravísimo: reducir a Compromís a un mero partido nacionalista. Creo que entra muy poco en el fondo de lo que es esa coalición de partidos que está luchando, creo que con una intensidad envidiable, contra la corrupción y el régimen conservador al que el PP les está sometiendo en Valencia.
Con respecto a los partidos y votantes de izquierda. Es un debate que ya me tiene un poco cansado, ¿qué partidos/votantes están a favor de una regeneración radical de la democracia en España? ¿qué partidos/votantes se caracterizan por defender la justicia social y los bienes/servicios públicos/comunes? ¿qué organizaciones están con los trabajadores, contra las contra-reformas sociales y más cerca de los problemas de los de abajo? ¿qué partidos promueven el federalismo y la diversidad cultural/lingüística? Y es más, ¿qué organizaciones estarían más cerca del entendimiento hacia un nuevo modelo económico no basado en el crecimiento per se y orientado a la sostenibilidad? Creo que todos sabemos las respuestas. Evidentemente, tenemos diferencias, por eso representamos espacios distintos, pero, ¿de verdad pensamos que no tenemos nada en común? ¿es que acaso, en gran parte, no competimos con IU? Hay que ser claros en esto.

6. De “otra manera de hacer política” al engaño en las papeletas para esconder el liderazgo nacionalista.

De nuevo con el nacionalismo. Creo que se ceba demasiado. El acuerdo es de liderazgo compartido y así se ha hecho saber (cartelería compartida, papeletas con diferentes nombres en según qué comunidades autónomas, etc.). Poner en entredicho la palabra de las compañeras de Compromís me parece una falta de respeto y tengo que decirlo. No hay falta de simetría, entiendo, cuando se dice que se va a compartir el tiempo (en caso de una diputada) en función de los votos obtenidos. Esa parte es la más justa de toda la propuesta. La falta de simetría se da cuando ellas exigen que la cabeza de lista sea de Compromís y además sea la primera en actuar en el parlamento. Hay que saber también, que si en unas primarias ganase la candidata de Compromís, lo mismo el 100% del tiempo en el parlamento Europeo sería para ella, en lugar de tener Equo su espacio.
De verdad creo que ese post puede ofender gravemente a gente de Compromís reduciéndoles a un simple partido nacionalista, y es un comentario que aparece repetido en todo el post. Con esa actitud, desde luego, no vamos a sumar. Y sí, creo que es tiempo de sumar. Nadie sobra para democratizar Europa ni para oponerse a la troika ni para defender un sistema económico sostenible.

7. ¿Merece la ciudadanía una opción electoral verde, clara y sin complejos en todo el suelo estatal como ocurre en otros países europeos?

Este es el punto en el que puedo estar más de acuerdo con David Hammerstein. La crisis ecológica es indisociable de la crisis social y económica y requiere respuestas inmediatas y radicales. Sin embargo, creo que obvia la realidad del estado español en cierta parte. Equo no tiene la culpa de las acciones de ICV, al que seguimos considerando un proyecto hermano en gran parte. Tampoco tiene Equo la culpa de la realidad pluri-nacional del estado Español. No conozco la realidad de todos los países europeos, pero comparar la situación de España con el resto de países donde Los Verdes sí son representativos me parece algo atrevido. Nosotras sabemos que la superación de la crisis sistémica tiene que venir de mano de la superación de la crisis ambiental, pero ese es precisamente el punto que hemos de enfatizar, en mi humilde opinión, en el bloque que debemos formar junto a todas aquellas personas y organizaciones que defiendan la lucha contra la pobreza y la exclusión social, el reparto más equitativo de la riqueza, la radicalidad democrática, un nuevo proceso constituyente, una mejor ley electoral, un enfrentamiento radical con la Troika y sus políticas, etc.

Conclusiones

Para mí, el votar NO a la propuesta de Compromís debería fundamentarse en la radicalidad democrática que debe caracterizar a ambos partidos y en que preferimos elegir nuestra cabeza conjunta mediante un procedimiento participativo que no mediante un pacto. En cualquier caso, hay que ser conscientes de que es un pacto que va a poder ser votado por toda la afiliación de EQUO (que no de Compromís entero). Tampoco debe estar basado el NO en una desconfianza desmedida, ya que sería muy injusto a tenor de la experiencia previa. El votar por el SÍ debe estar fundamentado en un programa común que compartimos, en la voluntad de seguir trabajando conjuntamente con gente con que la que, hasta ahora, se ha hecho muy bien, y en la necesidad de sumar fuerzas contra la Troika. Entiendo que cada una debe decidir qué es lo más importante y votar en consecuencia.
Plantear, precisamente en este momento de emergencia social, un Equo en solitario a nivel estatal me produce un gran rechazo. Equo debe ser una herramienta de personas que se definen por ser radicalmente democráticas y que luchan por un nuevo modelo económico sostenible en el tiempo y que respete a las generaciones futuras. Equo no puede ser un fin en sí mismo para la consecución de una Europarlamentaria para el PVE, sino que debe ser una pieza importante para la consecución de los fines que predica. En este sentido, explorar iniciativas como Podemos en la búsqueda de “Los cimientos de la unidad que necesitamos”, como expresa Esteban de Manuel, puede ser fundamental para la realización del cambio que necesitamos, que no pasará únicamente por Equo. Equo debe ser parte de la cooperativa política mayoritaria que de un giro total a las políticas Europeas y nacionales.
Las contradicciones son y serán grandes y evidentes, pero nosotras no hemos inventado el sistema, estamos aquí para entrar cuando sea posible y luchar por cambiarlo.